En el año 1957 -casi nueve años después de iniciar su misión cofrade- la hermandad del Santo Sepulcro, por fin tras más de un lustro trabajando en ello, mandaban una propuesta de estatutos al Obispado de Córdoba, con el fin de estructurar el gobierno de la hermandad, las salidas procesionales, lo actos cultuales y el régimen interno de la misma. Tras una serie de modificaciones que tuvieron que realizar, se produjo la noticia un año más tarde, recogido en una misiva enviada por Fray Albino, Obispo de Córdoba. El escrito resaltaba el momento considerándolo “día histórico y memorable para la Cofradía”, el día 30 de enero de 1957 en el que el Rvdo. Señor Cura Párroco Don Manuel Rodríguez Rivilla, recibía un oficio de la Secretaria de Cámara del Obispado de Córdoba, que rezaba así:

“Su Excia. Rvma. el Obispo, ni Señor, ha dictado con esa fecha el siguiente decreto: Córdoba a 29 de enero de 1957. Vistas las anteriores diligencias y hechas las correcciones en los Estatutos según informe del M.I. Sr. Fiscal del Obispado, por el presente venimos en erigir y erigimos canónicamente en la parroquia de la Asunción, de Cañete de las Torres, la Hermandad y Cofradía de Nuestro Señor del Santo Sepulcro, Ntra. Sra. de la Piedad y Jesús Orando en el Huerto. Aprobamos los Estatutos presentados uno de cuyos ejemplares se devuelve a la dicha Hermandad y Cofradía y el otro quedará unido a este expediente. Nombramos capellán y Director espiritual de la misma al Rvdo. Cura Párroco que es, o fuere, de la antedicha parroquia. Lo decreto y firma su Excia. Rvma. el Obispo de Córdoba. Lo que traslado a Ud. para su conocimiento y efectos. Dios guarde a UD, muchos años. Córdoba 29 de enero de 1957. Firmado y rubricado Juan A. Lozano González, Secretario-Visto Bueno Fray Albino, Obispo de Córdoba”.

Ya en el año 1986 se produjo la renovación de los mismos. En él se adaptó al nuevo estatuto marco, se actualizaron costumbres y se incorporó a la Titular con la advocación de Los Dolores, que desde que llegó al municipio no tenía la bendición oficial de la curia.

Ya en la década de los 90, a instancias del vicario general, la Junta realizará las gestiones pertinentes para enriquecer el nombre de la hermandad, que finalmente quedará de la siguiente manera: “Muy Antigua, Venerable e Ilustre Hermandad y Cofradía del Santo Sepulcro, Nuestra Señora María Santísima de los Dolores, Nuestra Señora de la Piedad y Nuestro Padre Jesús Orando en el Huerto”. Este cambio unido a la orden del Obispo de Córdoba de renovar los estatutos de las hermandades y cofradías, provocó la segunda actualización de las reglas de la hermandad negra bajo el mandato de Alfonso Díaz Menjíbar -hermanyo mayor en el cuatrienio 92/96-.