La década de los años cuarenta del siglo XX fueron el punto de inflexión en la vuelta de la religiosidad popular en Cañete. De un grupo de componentes de acción católica nació la Hermandad del Santo Sepulcro, cuyo patrimonio se ha incrementado de manera exponencial desde aquellos primeros pasos. La recién nacida corporación cañetera era plantear el acto de regla de manifestación pública de procesionar las imágenes. En el horizonte estaba la Semana Santa de 1949 y para ello se hicieron colectas para lograr financiación que permitiera salir a la calle de la manera más digna. La noticia más emocionante para los primeros negros estaba parece ser en un arcón de la parroquia porque en él se localizaron enseres de la antigua hermandad del Santo Sepulcro. En él se encontraron “un estandarte en damasco de seda negra en mal estado con el escudo de la hermandad, una cabeza y parte de cetro de plata de hermano mayor, una corona de espinas plateada, una corona en plata, un corazón con cinco espadas, una media luna de plata”. Siete décadas después la hermandad contemplaun vasto patrimonio mueble e inmueble. Desde ese arcón hasta la finalización de las piezas de candelería del palio de María Santísima de los Dolores, en este año 2020, se describen en este apartado todos los enseres e insignias de de relevancia de nuestra corporación.
