La puesta en escena evangelizadora que la cofradía tiene el propósito de realizar cada Semana Santa tiene un componente claro de exigencia. Los estatutos de la Hermandad contemplan la salida de hasta en cinco ocasiones desde el Viernes Dolores, jornada de víspera y preparación ante los días de la Pasión a través del Via Crucis celebrado con la Imagen de la Virgen de los Dolores. Posteriormente el Martes Santo, la Cofradía hace Estación de Penitencia desde la Iglesia Parroquial al Santuario de Madre de Dios, sede de la imagen cristífera y con una fuerte devoción. El Jueves Santo realiza Estación de Penitencia con la Imagen de Nuestra Señora de la Piedad, imagen mariana más antigua en procesionar por parte de la cofradía. En la Madrugada del Viernes Santo se produce el traslado del Cristo Yacente desde la ermita de Madre de Dios al Sepulcro situado en la Iglesia Parroquial. Por último, la Cofradía celebra la Estación de Penitenica Oficial del Santo Entierro con la imagen Yacente y la de Nuestra Señora de los Dolores bajo palio. Sobre la media noche de dicho Viernes Santo se pone punto y final a un intenso trabajo físico y espiritual que comienza el Miércoles de Ceniza y que culmina con la Resurrección del Divino Redentor.